Me
has pedido cosas humanamente intolerables. Me has pedido que me
conforme con un amor a medias. Y es cierto, en su debido momento lo
hice. Me conformé creyendo que era lo que me merecía. Creyendo que
no podría tener algo mejor. Ahora cambio la perspectiva. Desde este
ángulo las cosas ya no se ven opacas, he aprendido a apreciar la
transparencia. Ya no me conformo con algo translúcido. Yo quiero
verlo todo. No me quiero dejar nada atrás. Quiero a alguien sea
capaz de mostrarse sin tapujos, sin ataduras y sin miedos. Quiero a
alguien que agarre mi mano con la fuerza proporcional con la que
siente el corazón. Las cosas a medias no fueron hechas para mí.
Necesito vivir, entregarme a la locura sin arrepentimientos. Hoy le
doy la mano a quien camine a mi lado independientemente de cual sea
el camino.
miércoles, 14 de septiembre de 2016
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Día 155
Y
ya basta. Soy feliz, independiente y diferente. El mal humor ha
quedado a un lado y he llegado a un punto de satisfacción personal
difícil de imaginar. Me quiero, y me basta. Quiero vivir mi vida
conmigo. Bailar si me apetece y disfrutar de las vistas. Caminar sola
o acompañada, me da igual, quiero caminar. Quiero conseguir todo lo
que me proponga. Querer a quienes me quieren y desterrar todo lo malo
que algún día pueda estar a mi alrededor. No quiero perder el
tiempo en discusiones, ya fue. Quiero reír y convertirme en una
persona de la que poder sentirme orgullosa. Quiero devolver cada uno
de los favores que me han hecho y paso a paso llegar. No sé cómo ni
a dónde, pero llegar. He decidido disfrutar del camino, abrazarme a
lo que tengo y no aferrarme a recuerdos. Quiero desterrar todo lo
material en mi vida. Irme a vivir al monte, me basta. ¿Qué más da?
Y tú, sí, tú, si quieres cogerme de la mano y venirte conmigo
vente, estás invitado.
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