No soy una chica divertida, no te haré reír a carcajadas.
Lo siento, pero soy así.
No te echaré en cara que quedes con tus amigos, a mí también me gusta quedar con las mías. No las descuidaré aunque tú estés aquí.
Ya no soy así.
Ya no me quedaré noches en vela pensando en ti, pero te querré más si cabe. No te diré cuánto te quiero muy a menudo, pienso que vale más una mirada que cualquier palabra.
Lo siento.
No te cocinaré las cosas más ricas, no sé cocinar, ni tampoco es algo que me preocupe. No saldré todos los fines de semana de fiesta, no por tí, sino por mí.
No soy así.
No publicaré todo lo que hagamos, prefiero que todo eso quede entre tú y yo. No gritaré a los cuatro vientos que somos felices, con que realmente lo seamos me basta.
Soy así, a menudo.
No diré a todo que sí, rebatiré cada una de las cosas que digas si no estoy de acuerdo con ellas. No me dejaré llevar por tus ideales, yo también tengo los míos. Soy ese tipo de chica. No recularé en una pelea, ni me tragaré mi orgullo cuando crea que no te lo mereces. No soportaré ninguna clase de falta de respeto hacia mí, con el tiempo he aprendido a valorarme.
Siempre seré así.
No volveré al pasado, solo miraré al futuro, pero no olvidaré si me fallas. No pasaré por alto los detalles más pequeños, ni me cansaré de nuestra rutina, porque aunque sea rutina, será nuestra, y con eso me basta. No te hablaré si las cosas salen mal, no por odio, sino por mi propia salud mental. No seremos amigos entonces, maldeciré cada uno de mis días a tu lado. No lo podré evitar.
Lo siento, soy así.
No tendré éxito, y aunque lo tuviera, si te importa si lo tengo o no, me enfadaré y pensaré que no me mereces. No te diré lo guapo que eres ni lo atractivo que me pareces, porque te lo demostraré con cada beso. No seré romántica, no soy así. Pero no digo que tú no puedas serlo conmigo, aunque te diga que no me gusta. Soy arisca, tímida, peleona, terca, testaruda, celosa, calculadora pero también dulce, cariñosa, ardiente, comprensiva y fiel. Te trataré como un rey, pues serás una parte fundamental en mi vida, aunque te advierto que espero lo mismo por tu parte.
No querré ir despacio, soy un torbellino de emociones y sentimientos muy difícil de frenar. Si has tenido el valor y las ganas de acercarte a mí entonces bienvenido, corramos juntos.