viernes, 22 de julio de 2016

Día 112

Me he perdido. Que alguien me ayude porque no consigo encontrarme. Creía saber quién era yo y quién eras tú, y de pronto ni yo soy yo, ni tú eres tú. Sigo buscándome, sin prisa, pero sin pausa. Sin aferrarme a nada, sin sentir nada, solo dejando pasar el tiempo. Dejando pasar el tiempo. Lo dejo pasar. Dejo pasar los momentos, las personas, las oportunidades. Simplemente observo, y no veo nada. El tiempo me aburre, ya no soy yo. Hace tiempo que nadie me mira y me dice: "qué gusto da verte siempre sonreír". Hace mucho tiempo ya. Mi cuerpo se queja, me dice que me encuentre, que pare de buscar, que justo lo que necesito lo tengo aquí, a mi lado, esperando a que me digne a mirar. Me mantengo ocupada, parece que así el tiempo se acaba antes, que mientras haces algo no miras el reloj, pero sigo cansada. Muy cansada. Me canso de escucharme, de verme, de sentirme. Me canso de mis excusas, de mis chistes y de mis consejos. Me canso de mí. Y no existe manera posible de escapar de ahí. Tienes que quererte. Te obligan. Quiere a tu cuerpo, quiere lo que tienes, a tu familia, a tus amigos, a tu perro. Quiere a tus sueños. Quiere vida, quiere salud, quiere amor. Quiere libertades, y oblígate a luchar por ellas. Quiérete. No.

Haznos el favor, no quieras. Querer mata. Mata a tu cuerpo, a lo que tienes, a tu familia, a tus amigos, a tu perro. Querer mata los sueños. Pero sobretodo, mata a la vida, a la salud y al amor. Así que no, mejor no quieras, ama.

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