miércoles, 27 de julio de 2016

Día 117

Un día yo ya no estaré. No es una amenaza, porque ese día tú tampoco estarás. Todo aquello que nos unía, ese día pasará a formar parte de algo mucho más grande, los recuerdos. Llegará un punto en el que ni tu me reconozcas a mí, ni yo encuentre nada en ti que me haga recordar el porqué de mi pasado. Y será normal, y estará bien. Cambiaremos de parecer, de corte de pelo, de costumbres, hasta de color favorito, y ni nos habremos dado cuenta. Ya no tendrás ganas de contarme tus problemas ni yo tendré ganas de soportar el hecho de contarte los míos. Seremos dos extraños. Me dirás: ¿dónde está la chica de la que me enamoré? Pero esa chica ya habrá desaparecido casi sin darnos cuenta, quizás a causa de un viaje, un nuevo amor, o una simple película de domingo por la tarde. Te seguiré queriendo, no me malinterpretes, pero ya no formarás parte de mi vida, al menos no de la forma que lo haces ahora. Y estoy tranquila. Supongo que lo deseo así.

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