miércoles, 27 de julio de 2016

Día 117

Un día yo ya no estaré. No es una amenaza, porque ese día tú tampoco estarás. Todo aquello que nos unía, ese día pasará a formar parte de algo mucho más grande, los recuerdos. Llegará un punto en el que ni tu me reconozcas a mí, ni yo encuentre nada en ti que me haga recordar el porqué de mi pasado. Y será normal, y estará bien. Cambiaremos de parecer, de corte de pelo, de costumbres, hasta de color favorito, y ni nos habremos dado cuenta. Ya no tendrás ganas de contarme tus problemas ni yo tendré ganas de soportar el hecho de contarte los míos. Seremos dos extraños. Me dirás: ¿dónde está la chica de la que me enamoré? Pero esa chica ya habrá desaparecido casi sin darnos cuenta, quizás a causa de un viaje, un nuevo amor, o una simple película de domingo por la tarde. Te seguiré queriendo, no me malinterpretes, pero ya no formarás parte de mi vida, al menos no de la forma que lo haces ahora. Y estoy tranquila. Supongo que lo deseo así.

viernes, 22 de julio de 2016

Día 112

Me he perdido. Que alguien me ayude porque no consigo encontrarme. Creía saber quién era yo y quién eras tú, y de pronto ni yo soy yo, ni tú eres tú. Sigo buscándome, sin prisa, pero sin pausa. Sin aferrarme a nada, sin sentir nada, solo dejando pasar el tiempo. Dejando pasar el tiempo. Lo dejo pasar. Dejo pasar los momentos, las personas, las oportunidades. Simplemente observo, y no veo nada. El tiempo me aburre, ya no soy yo. Hace tiempo que nadie me mira y me dice: "qué gusto da verte siempre sonreír". Hace mucho tiempo ya. Mi cuerpo se queja, me dice que me encuentre, que pare de buscar, que justo lo que necesito lo tengo aquí, a mi lado, esperando a que me digne a mirar. Me mantengo ocupada, parece que así el tiempo se acaba antes, que mientras haces algo no miras el reloj, pero sigo cansada. Muy cansada. Me canso de escucharme, de verme, de sentirme. Me canso de mis excusas, de mis chistes y de mis consejos. Me canso de mí. Y no existe manera posible de escapar de ahí. Tienes que quererte. Te obligan. Quiere a tu cuerpo, quiere lo que tienes, a tu familia, a tus amigos, a tu perro. Quiere a tus sueños. Quiere vida, quiere salud, quiere amor. Quiere libertades, y oblígate a luchar por ellas. Quiérete. No.

Haznos el favor, no quieras. Querer mata. Mata a tu cuerpo, a lo que tienes, a tu familia, a tus amigos, a tu perro. Querer mata los sueños. Pero sobretodo, mata a la vida, a la salud y al amor. Así que no, mejor no quieras, ama.

Soy así

No soy una chica divertida, no te haré reír a carcajadas.

Lo siento, pero soy así.

No te echaré en cara que quedes con tus amigos, a mí también me gusta quedar con las mías. No las descuidaré aunque tú estés aquí.

Ya no soy así.

Ya no me quedaré noches en vela pensando en ti, pero te querré más si cabe. No te diré cuánto te quiero muy a menudo, pienso que vale más una mirada que cualquier palabra.

Lo siento.

No te cocinaré las cosas más ricas, no sé cocinar, ni tampoco es algo que me preocupe. No saldré todos los fines de semana de fiesta, no por tí, sino por mí.

No soy así.

No publicaré todo lo que hagamos, prefiero que todo eso quede entre tú y yo. No gritaré a los cuatro vientos que somos felices, con que realmente lo seamos me basta.

Soy así, a menudo.

No diré a todo que sí, rebatiré cada una de las cosas que digas si no estoy de acuerdo con ellas. No me dejaré llevar por tus ideales, yo también tengo los míos. Soy ese tipo de chica. No recularé en una pelea, ni me tragaré mi orgullo cuando crea que no te lo mereces. No soportaré ninguna clase de falta de respeto hacia mí, con el tiempo he aprendido a valorarme.

Siempre seré así.

No volveré al pasado, solo miraré al futuro, pero no olvidaré si me fallas. No pasaré por alto los detalles más pequeños, ni me cansaré de nuestra rutina, porque aunque sea rutina, será nuestra, y con eso me basta. No te hablaré si las cosas salen mal, no por odio, sino por mi propia salud mental. No seremos amigos entonces, maldeciré cada uno de mis días a tu lado. No lo podré evitar.

Lo siento, soy así.

No tendré éxito, y aunque lo tuviera, si te importa si lo tengo o no, me enfadaré y pensaré que no me mereces. No te diré lo guapo que eres ni lo atractivo que me pareces, porque te lo demostraré con cada beso. No seré romántica, no soy así. Pero no digo que tú no puedas serlo conmigo, aunque te diga que no me gusta. Soy arisca, tímida, peleona, terca, testaruda, celosa, calculadora pero también dulce, cariñosa, ardiente, comprensiva y fiel. Te trataré como un rey, pues serás una parte fundamental en mi vida, aunque te advierto que espero lo mismo por tu parte.

No querré ir despacio, soy un torbellino de emociones y sentimientos muy difícil de frenar. Si has tenido el valor y las ganas de acercarte a mí entonces bienvenido, corramos juntos.